lunes, 27 de agosto de 2007

Callas cuando llueve

Por Esteban Azofeifa

Callas cuando llueve,
hoy callas.
Callas y escuchas, en la lluvia,
una caricia
un dedo bajando desde tu
mejilla
hasta la garganta, una voz que te
susurra y te besa
el cuello, y se enreda en tus cabellos.

Y se aferra con pasión a tus lágrimas
y a tus gritos inexistentes
y corre contigo
en tu respiración agitada
bajo la lluvia,
corre contigo en tu desesperación, en tu ira
y se adelanta a tu paso y grita con fuerza
y corres llorando tras esa voz.

Y quieres ser la lluvia, quieres clamar
al cielo, gritar,
quieres sentir y
retroceder el tiempo,
deseas volver a vivir las lágrimas que hoy
rozan tus mejillas
y quieres danzar con tus sonrisas.

Pero no puedes.
Eres un rumor, solamente.
Eres el murmullo de la lluvia,
eres la amarga esencia
de mis ojos húmedos.
Eres mi destino paralelo,
espejo de mi alma, lluvia...
lágrima.
Por eso callas cuando llueve.

No hay comentarios: