¿Me recuerdas?
Fuimos un alma del pasado.
Fuimos un par de gorriones,
en la rama de un destino.
¿Me recuerdas ahora?
Éramos tan intensos.
Éramos un fuego puro,
que veía atardeceres sin tormentos.
Si no te acuerdas te lo digo.
Tú me amaste en tu instinto
y yo te participé, amor divino,
de aquello que era lo mismo.
Y me dijiste,
me habías dicho el horizonte baila tangos,
la vida marca una poesía
y tu rostro es casi una melancolía.
Y la seda de tus labios
comenzó a abrazar mis mejillas,
pretendiendo que un beso nuestro
alcanzara las nubes y las costillas.
Mas me queda ahora un misterio rezagado
que ni el ruiseñor en su canto pudo dar por sentado,
si fueron tus manos o fue acaso un suspiro
lo que acarició mi deseo y mis sentidos.
Pero casi lo olvido, y por cierto,
tú me dijiste que te dijera
que te pertenece mi sonrisa entera,
y que nuestro amor baila música ligera.
Por Esteban Azofeifa
martes, 16 de enero de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario